Nacimiento de una Nueva Nación

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Los Libertario por una Nueva Nación

lunes, 1 de diciembre de 2014

Zancupuya UhAh


  Cuenta la leyenda urbana en el país de la fantasía UhAh; que están siendo azotados por una virulencia conocida como Zancupuya. Ante este acecho epidemiológico, llena de misterio UhAh. Recurrimos a los aciertos de Tía Betulia quién dispuso tiempo para extraer y hacer pública la información obtenida de un mismísimo Zancudo.

  Tía Betulia haciendo uso de su inmunidad parlamentaria de la ONG “Yo Fumigo mi Cosita”. Ella (Tía Betulia) en un momento de la vida, sintió que un Zancudo le picaría en el codo, lugar muy usado por los mosquitos. Aún no se sabe a ciencia cierta, del porqué ello los atre el codo, se cree que existe un halo místico que fue santuario para picar. Lo que si estamos seguro es que los mochos de brazos están excepto y libre de tener codo como santuario de mosquitos sus codos.

 A lo que vinimos, Tía Betulia logró convencer a un Mosquito Zancupuya a declararle la verdad a cambio de no destriparlo en el codo. Confesó que la Cúpula Podría UhAh siendo Lacayos del Castrador de la Isla obedecen los designios de este al mantener un gobierno de Escasez y Miseria Socialista UhAh; fidelmente le envían petróleo regalado por su asesoría gratuita y sin fines de lucro.

 El Mosquito además dijo que hicieron uso de bombardear las nubes para provocar lluvia y mitigar la sequía, con el riesgo intencionado de que las gotas contaminadas de plomo, desataría una epidemia viral de artritis. El complot era  culpar a los mosquitos para desviar la atención de la Miseria Socialista UhAh. Les atribuyen a ellos la virulencia del Zancupuya, es decir el Zancudo que Puya.

  Los afectados perderían dominio de sus piernas al debilitárseles las articulaciones. Tanto Bichitos de la Secta UhAh y demás Deambuladores desistirían en hacer Cola de la Escasez y Miseria Socialista UhAh por un tiempo largo. Ante este ausentismo, hará hincapié el incapaz e ilegítimo Rey Zamuro UhAh por cadena lava cerebro, que ya no hay colas.

 Lo que si es cierto, es que somos testigos del estribillo de los Amigos Invisibles, que dice: “allá cayó, allá cayó, allá cayó”.



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