-Desapariciones Navideñas_
Eran esos días sombríos Navideños, adornados
por la Peste China y la Peste Socialista UhAh. Aunque este relato emerge en un
suburbio ajeno a la Pandemia China, pues ésta ni pasó ni por guachafa. Es otro
lugar del olvido. Muchos creen, que por estar asentado frente de un cementerio,
hace sugerir que el caserío del frente es una extensión del Campo Santo, donde
sus muertos se niegan entrar al hueco y deambulan desapercibidos.
Lo cierto es que la enigmática celebración
decembrina debía tener la tradicional e impelable “Hallaca”. Siendo esta una
cobertura de masa de maíz rectangular en su forma. Envuelta en hojas de plátano
o bijao, dentro de ella posee un guiso con múltiples ingredientes experimental.
Cada quien le pone a su antojo. La Sociedad Secreta de Cocineros-as- sin
trapito de cocina, admiten que su sabor encantador depende del “pabilo” con que se amarra, este
desprende su esencia “mi mamá, la hace
mejor”.
Ahora bien, en la Nación UhAh es azotada con escasez de alimentos, medicina,
gasolina, electricidad, agua, gas doméstico y sin divisa para la transacciones
comerciales y afines a la insiforia que son sometidos por los incapaces
Genocidas Narco Terroritas UhAh.
Fue en ese punto, que se me ocurrió
husmear para saber el tipo de ingrediente usado ante tal escasez imperante. En
la primera oportunidad me acerque y en la acción de asomarme resbalé y caí en
el envase del guiso y terminé dentro de una hallaca. Desaparecí por unos días
dentro del intestino de una gorda que había comido esa hallaca; pero fui libre
de una espera, por lo culinario del asunto en un WC.